Arbatzegi y Gerrikaitz camino de la unión

El Real Decreto de 1867 ejerció una gran influencia en las relaciones entre los municipios de Gerrikaitz y Arbatzegi. Según dictaba esa ordenanza, el municipio que no llegase a sumar 200 vecinos debía unirse a algún pueblo para formar un solo municipio. Arbaitzegi, ese año contaba con 157 vecinos y Gerrikaitz con 72, de modo que entre los dos reunían 229 personas.

Al parecer, Arbaitzegi y Gerrikaitz tenían a menudo enfrentamientos entre sí. Pero a pesar de ello, otro tipo de asuntos los trataban conjuntamente, asuntos que no podían llevar a cabo solos pero sí a la vez. En esos casos, los dos pueblos se reunían en el puente Zubialde, que suponía el límite entre ambos pueblos. Al fin y al cabo era el lugar más adecuado para demostrar que ninguno era superior al otro.

Algo así sucedió alrededor del año 1882. Por supuesto aquellas reuniones no se convocaban súbitamente. En aquella época los pueblos estaban hundidos por las deudas contraídas durante la guerra y la situación creada por la posguerra. En otras poblaciones sucedía algo semejante. Y la Diputación tendía más a recaudar dinero en los pueblos que a repartir.

En aquel entonces los pueblos habían comenzado a preocuparse por la educación de los niños, y no podían permitirse el lujo de pagar a un maestro o una maestra. Debido a la situación extrema en la que vivían ambos pueblos, comenzaron a relacionarse y decidieron materializar su unión plena. Previamente se solicitó el permiso del Gobierno Civil, y tras conseguir la autorización se convocó un consejo general en el lugar conocido como Zubialde.

En aquel consejo hablaron los dos alcaldes. Trataron asuntos y situaciones delicadas. Desgraciadamente, ni Arbatzegi ni Gerrikaitz contaban con dinero suficiente como para mantener una escuela para los niños de primer curso.

También les preocupaban los ancianos y los enfermos pobres, para quienes no se podía facilitar ni cura ni atención médica. Por eso, decidieron cooperar para conseguir avanzar y encontrar soluciones que de manera individual sería imposible obtener.

Tras analizar y decidir sobre los asuntos de cada pueblo, a las doce del mediodía del 1 de abril de 1883, se celebró el primer Consejo Oficial tras la unificación de las dos poblaciones.